miércoles, 19 de noviembre de 2008

La construcción relativista

La ilusión positivista de una ciencia sin supuestos.

Max Weber, “afirma, que es una ilusión querer tratar los hechos sociales como si fueran cosas, ajenos a toda intermediación subjetiva. El estudioso no puede despojarse de sus intencionalidades, valores e ideologías que lo conforman como sujetos y que lo hacen ver los acontecimientos o hechos sociales de una manera distinta a otro. Es decir, los hechos son juzgados, analizados, examinados, desde diversas intencionalidades, valoraciones, etc., según sea quien los juzga, valora, examina o analiza”.
[1]

Mucho se ha hablado en relación al estudio de objeto y del sujeto, considero que en lo que afirma Max Weber tiene mucho que ver con el estado situacional que los individuos vivimos día con día y que nos invita hacer reflexiones que vienen a contribuir en el análisis minucioso de los escenarios en que nos desenvolvemos como profesionistas, obreros y ciudadanos, también de quienes dependemos en varios aspectos como económica y laboralmente, debido a que si lo analizamos por hablar de un ejemplo: problemas económicos de un hogar, estaríamos haciendo de inmediato una reflexión hacia los acontecimientos en el alza de productos básicos, salarios mínimos, importaciones de productos a nuestro país y control de calidad de los productos. Asimismo, es importante tener en cuenta que la situación actual del presente, puede que en corto, mediano y largo plazo se este analizando las situaciones de acuerdo a los acontecimientos que traen consigo los cambios de lo social, cultural y político y que finalmente nos se pueden considerar los hechos sociales como cosas y que la ciencia real que nosotros queremos practicar aquí es una ciencia de la realidad para comprender lo que nos rodea en el contexto y el significado cultural de sus distintas manifestaciones en su forma actual y las causas que históricamente se vayan produciendo de una u otra forma. Todo conocimiento de la realidad infinita mediante el espíritu humano finito está basado en la tácita premisa de que sólo un fragmento finito de dicha realidad puede constituir el objeto de la comprensión científica y que solo resulta esencial en el sentido de “digno de ser conocido”.

[1] WEBER, MAX. El oficio de sociólogo. Pp. 2008-216.